Blogia
Las sombras en mi mente

Día a día

asquerosos errores

Sigo en las vivencias pasadas, lamentando los antiguos errores, las añoradas alegrías, las últimas esperanzas. No hay nada que pueda hacerme olvidar, nada que pueda quitarme de la cabeza qué pudo haber sido y no fue, si hubiera hecho lo que estuviera en mi mano por conseguir lo que quería, ningun lamento acudiría a mi mente. La única manera de olvidar es buscar nuevas alegrías y tener esperanzas en que lo querido se cumpla. Tal vez éxito tras éxito consiga apreciar lo nuevo y desterrar lo antiguo. También es cierto que aparecen ante mis ojos constantemente, unas mas que otras, y que es posible evitarlas (las añoranzas) pero existe un vínculo, puede decirse un vicio, que está como lanzándome contra un muro.

día en blanco

Agobio... con la vida, tanta espera, tanta búsqueda termina en la pasividad, en vivir sin sentir la vida. Nada hay por hacer, solamente esperar, esperar, esperar...
esperar.
A regañadientes con la vida, en una de éstas le daré la espalda, me enfrentaré a mi propio destino (y digo destino, pero no me refiero a una vida definida, me refiero a un patrón, a algo que ya existe de alguna manera, pero que aún no llega, y solamente es evitable tomando una actitud activa y marcando un rumbo propio) y me reiré de él, hasta que otra vez vuelva a atraparme. Sí, lo veo así, ahora entiendo por qué lo llaman "la fatalidad del destino", porque es como un agujero negro de el que no se si es posible escapar.
Empiezo a irme por las ramas, como siempre, pero bueno, es básicamente lo que hago cuando me pongo a escribir, y no me permito parar, así que la única manera de seguir es simplemente escribiendo lo que llega a mi cabeza.

Hoy es un gran día, un gran día de mierda, en el que he perdido mucho el tiempo gracias a mi oportunísimo dolor. Gracias, sea lo que sea que me lo ha provocado. Estudiar en verano está genial. Ojalá fuera capaz de agobiarme y de tomar conciencia de que perder el tiempo no lleva a ningún lugar.

Y escribía, solamente, porque lo estaba dejando y necesito tomar un hábito, de escribir lo que me de la real gana y la gente pueda leerlo, y que le guste, o no, pero yo, francamente, lo necesito, porque podría escribir todas estas cosas y guardármelas para mí, y aunque alguno pueda pensar que estoy loco por cómo cambio de tema, cómo digo lo que me viene a la cabeza, necesito saber que existe la posibilidad real de que alguien lo lea (y no sabía que realmente alguien pudiera tomar interés, como ha ocurrido). Íntimo o no, es lo que escribo y me ocupa una millonésima parte de mi tiempo y es una millonésima parte de lo que se me pasa por la cabeza.

Sin más, a la cama, a reparar el coco.

vuelta, rutina, rutina, más rutina

Han pasado sobre dos semanas sin escribir nada. No es nada extraño, tampoco he escrito mucho ni era un hábito, pero a veces sienta bien escribir cosas, aunque casi (y digo casi por mis dos lectoras declaradas, aunque tal vez alguna se haya descolgado, jaja) nadie lo lea. Algún mal sentimiento se me escapa cuando sé que tal vez alguien lea lo que he escrito. Todos los días me pregunto por qué elegí ser normal. No sé si es bueno o no, sé también que aún no es tarde para tomar un camino opuesto al que sigo (no me refiero a abandonar mi vida, cosa que no puedo hacer, claramente) y se pueden descubrir nuevos gustos, nuevos amigos, gente que tal vez siempre haya estado cerca pero nunca realmente cerca, nuevas experiencias, en definitiva. Por desgracia eso lo tengo aún muy lejos. Estoy apalancado en la asquerosa rutina, en la mañana semialegre y en la noche desesperante.

También veo el camino que sigue mi hermano de dos años, cada día más consciente y despierto. El camino que sigue mi hermana, nada lejos del mío, de ser uno más del montón, de no permitir a la mente abrirse y funcionar a su manera más vaga. Quiero decir a todo el que se haya pasado por aquí que si tiene la oportunidad, deje volar su mente, o lea, o piense en realmente qué es lo que quiere, en cómo ve el mundo... en fin, todo lo que pueda hacerse distinto de la rutina. Que nadie espere grandes reflexiones filosóficas, a casi nadie le sale eso, y cuando sale, es repetido sobre lo que ya está pensado. Ojalá encontrara en mis planteamientos la manera de escapar de todo esto (la rutina) y, por desgracia, siempre acabo llegando a la misma conclusión (tal vez solución), encontrar una persona con la que ser más, con la que expresar todo sin ningún temor (claramente, una pareja, pero no solo eso, sino también un cómplice, alguien que sea capaz de entenderme totalmente. Porque puedes leer todo lo que quieras, escuchar toda la música que quieras, pero yo, por mi parte, prefiero conversaciones bilaterales (o como se diga) en directo. Nada como un buen rato con un buen amigo. Incluso con un desconocido, aunque todavía estoy esperando el día en que un completo desconocido se me acerque solo para charlar, por lo que sea, o el día en que yo me disponga a ello, con quien sea. Aunque creo que eso solamente pasa en las películas, sería realmente interesante. Bueno, lo único que he hecho ha sido divagar y escribir lo que me venía a la mente. Lo diré siempre, y parece que es que quiero justificarme cuando no tengo nadie ante quien hacerlo (vaya, me contradigo), pero yo escribo y lo lee el que quiere. Nadie anuncia aquí una gran bitácora, unos grandes textos o un historión. Soy solo yo intentando escribir lo que me viene a la mente, para pasar un rato ameno, porque, todo hay que decirlo, esto es entretenido.

Suficiente para mí

domingo estancado

Hoy es un día de esos en los que me pregunto qué hacer con mi vida, aunque parezca que está bien definida. Ir a la universidad, sacarse un título, hacer buenos amigos, forjarse un futuro... Solamente falta pensar que todo eso hay que trabajárselo, nadie lo regala y la única manera de conseguirlo es insistir, insistir e insistir, aguantar el día a día, pensar que todo irá bien y hacer que efectivamente sea así. Nunca perderé mi rumbo, aunque aún no sé cuál es, sí quiero pensar que lo que sea que me guía, lo hace hacia un buen futuro.

A todos los que no lo encontréis: pensad en la gente que os rodea, y tened casi por cierto que alguien está en una situación muy parecida, que las dudas las tiene todo el mundo, aunque a veces no lo parezca. El sol sale todos los días, y por algo será. Todo continúa y eso nos lo demuestra.

P.D.: a veces probablemente no me entenderé ni yo en lo que escribo (cuando sí me entiendo es en el mismo momento). No os penséis que se me va la olla, excepto cuando esté bien claro. También mirad la hora a la que lo he escrito. Puede que eso influya. Un saludo

a estas horas...

Hola a todo el mundo. Me ha dado por escribir un articulín porque son las 2 42 y aún no me he dormido... La verdad es que el coco no da para mucho a estas horas... aunque aún me funciona más o menos bien. Aún así, a dormir que me voy.

(chorrada de artículo)

día arriba

Hoy me he levantado sin sueño, aunque con un ligero peso encima, me he tomado un café... y he tenido un buen día en la universidad. Aún no sé si estos días se dan bien porque tocan así, o por el buen o mal transcurso. También ayudó la hora libre que había, y que mañana las horas libres son dos y las últimas, por la misma razón. Se avecina un buen fin de semana, con una fiesta con amigos y nada más en especial. Al menos se rompe la monotonía.

Mi mente se evade cuando estudio. Es lo único agradable que tiene estudiar, que no piensas en nada más que lo que estás leyendo/aprendiendo/haciendo y te abstraes de todo. Si continúo con estas "sesiones" diarias, tendremos un buen cuatrimestre y un verano más o menos libre. Aunque total, un verano para currar y, si hay suerte, no pasarlo solo porque dos colegas se quieren meter en el mismo sitio. Curro ameno a la vista.

Hoy los no lectores de la bitácora no han tenido que aguantar mis lloriqueos ni mis lamentos. Un saludo...

nada grande

No he hecho nada grande. No he mejorado la vida de nadie, ni he hecho que merezca más la pena. No le he facilitado a nadie la vida. No he visto increíbles lugares. Lo único grande que he hecho está dentro de mí, me he formado mil impresiones del mundo, me he formado mil ideas de cómo podría ser todo, cientas de veces me he preguntado qué sentido tiene estar aquí. Aún sigo buscando el mío, aunque estoy casi seguro de no encontrarlo jamás. Si en 19 años no he sido capaz de nada, menos lo seré mientras más monótona y solitaria se vaya haciendo mi vida.

Sobre todo, me gustaría dejar de pensar en mí mismo, seguro que si dejara de cerrar mis opiniones, mis ideas, mis impresiones y buscara en los demás lo que no encuentro en mí descubriría algo que me hiciera cambiar totalmente de opinión. Aunque soy demasiado débil para eso, demasiado imbécil, demasiado amargo.

Sin nada más que decir sobre esto por el momento